Deje las molduras en la sala de instalación durante al menos 48 horas, sin retirarlas. Mantenga una temperatura estable, evite el calor y la humedad excesivos. Este paso evita futuros alabeos de la madera. Asegúrese de que las paredes y los techos estén limpios, secos y sin polvo. Repare las imperfecciones: rellene agujeros, alise superficies irregulares. Retire el papel pintado de los puntos de fijación de las molduras. Aplique una capa de fondo si es necesario. Una preparación adecuada garantiza resultados óptimos y duraderos. Tómese el tiempo que necesite para este paso crucial. Rellene nudos, agujeros y grietas con masilla para madera si es necesario. Deje secar. Lije para obtener una superficie lisa. Aplique una imprimación a todos los lados de la moldura del marco de la puerta. Mida con precisión el hueco de la puerta o ventana. Corte los montantes verticales y el travesaño horizontal a las dimensiones correctas. Haga cortes de 45° para las juntas de las esquinas. Aplique cola de poliuretano en la parte posterior del marco de la puerta. Coloque los elementos alrededor del hueco. Fíjelos con clavos sin cabeza cada 50 cm, alternando de arriba abajo. Aplique una junta acrílica entre la pared y el marco de la puerta, entre las diferentes piezas del marco de la puerta y rellene los agujeros de los clavos. Lije ligeramente la superficie para mejorar la adherencia. Utilice una pintura para madera de calidad que combine con sus puertas o ventanas. Aplique dos capas finas, lijando entre cada aplicación. Utilice cinta adhesiva para proteger las zonas adyacentes.