Fácil mantenimiento. Límpielos a diario con un paño húmedo y un detergente suave. Utilice sólo paños limpios y suaves, esponjas suaves o juncos suaves para limpiar los paneles. No aplique ceras ni agentes abrillantadores. No utilice limpiadores abrasivos, limpiadores fuertemente ácidos ni lejías fuertes. La cal puede eliminarse con una solución tibia de ácido acético o cítrico al 10%. A continuación, lave con agua tibia. No utilice nunca limpiadores de alta presión ni limpiadores de vapor.