La limpieza debe realizarse periódicamente con un paño suave. Si opta por utilizar un líquido limpiador neutro, aclárelo con agua fría y séquelo para eliminar el exceso de humedad. Si la suciedad es persistente, limpie el perfil con una solución al 5% de detergente o jabón neutro en agua clara, pasando un paño que no contenga partículas que puedan rayar el acabado. Asegúrese de que la superficie lacada esté completamente fría (máximo 20°C) antes de limpiarla. No se recomienda el uso de estropajos de acero, productos abrasivos o decapantes, así como ácidos fuertes (clorhídrico y perclórico), bases fuertes (sosa cáustica o amoníaco) o soluciones carbonatadas. Tampoco debe utilizarse ácido cítrico, ya que disuelve la capa protectora de óxido de la superficie de aluminio. Las ceras, vaselinas, lanolina o similares no son adecuadas. Deben evitarse los disolventes que contengan haloalcanos (hidrofluoroéteres o disolventes clorados) y los aceleradores de fraguado que contengan cloruros (utilizar aceleradores sin cloruros).